Acoso Psicológico en el Trabajo

Acoso Psicológico en el Trabajo (APT)

El acoso psicológico en el trabajo posee una gran variedad de términos para nombrar este fenómeno: mobbing, acoso laboral, acoso moral, acoso psicológico, violencia psicológica, acoso social, terrorismo psicológico…

Además, tampoco se consiguió una definición consensuada. Por lo que vamos a partir de las siguientes definiciones realizadas por científicos expertos en el campo.

H. Leymann definió el «mobbing» como

una forma de violencia psicológica extrema que se puede introducir en el ámbito de una organización, que se ejerce de forma sistemática y durante un tiempo prolongado sobre otra persona en el lugar de trabajo.

 

M.F. Hirigoyen también definió «acoso moral en el trabajo» como

cualquier manifestación de una conducta abusiva, y especialmente, los comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos que puedan atentar contra la personalidad, la dignidad o la integridad física de un individuo, o que puedan poner en peligro su empleo o degradar el clima de trabajo.

 

Las definiciones de estos dos científicos expertos han sido asumidas por la comunidad científica y por instituciones sociales como:

  • Parlamento Europeo
  • Organización Internacional del Trabajo
  • Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo

 

El INSST define el mobbing como:

exposición a conductas de violencia psicológica, dirigidas de forma reiterada y prolongada en el tiempo, hacia una o más personas por parte de otra/s que actúan frente aquella/s desde una posición de poder (no necesariamente jerárquica). Dicha exposición se da en el marco de una relación laboral y supone un riesgo importante para la salud.

 

Además, intenta responder a las siguientes preguntas:

Qué

Exposición a "Tipos de Conductas"

Quién

Identificación de las "Partes Implicadas"

Cuándo

Existencia de "Frecuencia y Duración"

Cómo

Tipo de relación "Asimetría de Poder"

Dónde

En el marco de la "Relación Laboral"

Por Qué

Es un "Riesgo para la Salud"

Tipos de conductas en el acoso laboral

Las acciones de violencia psicológica en el trabajo o mobbing que tienen potencial para afectar la salud del trabajador pueden consistir en:

ataques a la víctima con medidas organizativas

agresiones verbales

ataques a las relaciones sociales de la víctima

amenazas de violencia física

ataques a la vida privada de la víctima

rumores

ataques a las actitudes de la víctima

Frecuencia y duración de la exposición

Se considera que las acciones antes mencionadas tienen que cumplir criterios de frecuencia y duración, produciéndose de forma reiterada, excluyendo conflictos puntuales entre trabajadores. Así la exposición tiene que darse en un tiempo prolongado. Sin embargo, hay que tener en cuenta acciones aisladas como cambios de puesto no justificado, aislamiento físico injustificado de la/s persona/s afectada/s… que no llegan a ser reiteradas, pero que si poseen una continuidad temporal que prolongará su efecto, también podría ser indicativo de posibles situaciones de Acoso Psicológico en el Trabajo (APT)

Lugar donde se produce

Las exposiciones de violencia psicológica que pueden constituir un acoso psicológico en el trabajo deberán darse en el marco de una relación laboral. De esto se excluyen las conductas que se den entre trabajadores y que sucedan exclusivamente dentro de la vida privada. Por el contrario, si se deben incluir las situaciones que, aunque provengan por conflictos extralaborales, se den en el lugar de trabajo, ya que es responsabilidad del empresario garantizar la salud (física, mental y social) de todo el personal en el periodo que incluye la relación laboral.

Tipo de relación

Entre las partes implicadas existe una asimetría de poder originada por dependencia jerárquica o por posición de liderazgo de la parte acosadora. Desde esta posición de poder de la parte acosadora, la persona acosada se encuentra en vulnerabilidad que suele inhibir su capacidad de emitir una respuesta adecuada ante conductas de violencia psicológica que le afecten.

Partes implicadas

Encontramos dos partes implicadas, acosadora y acosada. Las conductas de acoso pueden dirigirse hacia una o más personas por parte de otra u otras personas sin distinción de nivel jerárquico y en sentido ascendente, descendente u horizontal.

Riesgo para la salud

Las consecuencias de la situación de acoso psicológico en el trabajo pueden generar daños sobre la salud de los trabajadores. Además, desestructuran el ambiente de trabajo, pudiendo llegar a dañar la salud colectiva e influyendo negativamente en sobre la productividad y generando una degradación del clima laboral.

Tipos de acoso psicológico en el trabajo

El acoso laboral o mobbing, como ya hemos dicho, es un conjunto de acciones reiteradas e injustificadas que son realizadas en una empresa, por superiores o por los propios/as compañeros/as. Son acciones de violencia realizadas de manera premeditada y consciente.

Estas acciones pasan por ser principalmente de tipo psicológico, como pueden ser insultos, humillaciones, menosprecios o rumores, aunque pueden evolucionar a niveles físicos o sexuales.

De esta forma tenemos que tener claros los siguientes términos:

Bossing

Bossing o acoso vertical descendente: es cuando un jefe/a se aprovecha de su posición para realizar el acoso. Aunque también se puede dar el caso inverso, en el que se acosa a un/a superior/a (acoso vertical ascendente) o cuando se acosa a un compañero/a (acoso horizontal).

Violencia física

La violencia física se refiere cuando un empleado sufre abusos, amenazas o ataques en situaciones relacionadas con su actividad laboral, que pongan en peligro, implícita o explícitamente su seguridad, bienestar, o salud.

Burnout

Burnout o síndrome de desgaste profesional o síndrome de estar quemado/a: esta viene originada por la respuesta que da un trabajador/a cuando percibe la diferencia existente entre sus propios ideales y la realidad de su vida laboral.

Acoso sexual

En el Acoso Sexual se incluyen actitudes verbales y no verbales y de carácter físico. Desde las bromas hasta el contacto físico o la búsqueda de quedarse a solas de manera injustificada o innecesaria.

Fases del acoso psicológico en el trabajo

Durante el acoso laboral o mobbing se han identificado las siguientes fases siguientes síntomas clínicos que el acoso produce en la víctima:

  • Fase de autoafirmación. El trabajador/a detecta el conflicto e intenta entender el motivo, entendiendo que la razón está de su parte y existe un malentendido.
  • Fase de desconcierto. En este estadio el trabajador/a no sabe lo que está sucediendo y duda sobre su posible responsabilidad en lo ocurrido.
  • Fase de indefensión. A pesar de todo, el trabajador/a intenta agradar y busca que le tengan en consideración, lo que termina en un sentimiento de indefensión e impotencia al ver que todo sigue igual y termina en un estado depresivo.
  • Fase traumática o de ansiedad. Al mantenerse el acoso, el trabajador/a entra en un estado de ansiedad y vulnerabilidad, llegando a perder el control y tener conductas impulsivas.
  • Fase de estabilización crónica. En el perdura un sentimiento de desvalorización y pérdida de autoestima, llegando a un estado ansioso-depresivo con el consiguiente trastorno de estrés postraumático.

Por otro lado, la gravedad de las consecuencias del acoso laboral van a depender de los siguientes factores:

  • La duración del acoso.
  • La intensidad de la agresión.
  • La vulnerabilidad del trabajador/a.
  • El número de acosadores.
  • Si el acosador es un/a superior/a.

Consecuencias del acoso psicológico en el trabajo

El acoso laboral deja huellas que no desaparecen, que van desde un estrés postraumático, pasando por una vivencia de vergüenza recurrente hasta cambios duraderos en la personalidad.

Esta pérdida de autoestima y desvalorización se produce incluso cuando el trabajador/a se encuentra lejos de su acosador/a. Es como una cicatriz psicológica que lleva a la víctima a vivir con miedo, dudar de todo el mundo y buscar el aislamiento.

De esta manera, las consecuencias que se pueden advertir en el trabajador/a víctima de acoso labora son las siguientes:

Consecuencias físicas

Se pueden dar muchos síntomas físicos recurrentes sin causa física justificada (somatizaciones). Algunas de estas somatizaciones pueden ser:

  • Trastornos cardiovasculares como la hipertensión, arritmias, dolores en el pecho…
  • Trastornos respiratorios como sensación de ahogo, sofocos, hiperventilación…
  • Trastornos musculares como dolores lumbares, cervicales, temblores…
  • Trastornos gastrointestinales como dolores abdominales, nauseas, vómitos, sequedad boca…

 

Consecuencias psicológicas

En el trabajador/a se dan cambios de personalidad con predominio de rasgos obsesivos, rasgos depresivos y alteración del deseo sexual.

  • Ansiedad
  • Estado de ánimo depresivo
  • Aumento del apetito
  • Sentimientos de culpa
  • Insomnio e hipersomnia (alteraciones del sueño)
  • Pérdida de interés o apatía por actividades que antes eran placenteras
  • Suspicacia
  • Hipervigilancia
  • Inestabilidad emocional y facilidad de llanto frecuente
  • Sentimientos de impotencia e indefensión
  • Miedos al lugar del trabajo, enfrentarse con su jefe
  • Miedo a volver a trabajar. Por no ser capaz de desempeñar su trabajo de la manera correcta
  • Miedo a salir a la calle
  • Disminución de la capacidad de la memoria
  • Dificultades para mantener la atención
  • Pensamientos recurrentes sobre la situación de mobbing
  • Ideas de suicidio no estructuradas, sin plan ni intentos de suicidio
  • Distorsiones cognitivas: fracaso, culpa, ruina…

 

Consecuencias sociales

A nivel social los efectos se caracterizan porque en el trabajador/a aparecen conductas de:

  • Aislamiento progresivo, primero por el agresor y luego por parte de compañeros que al ver la situación le dan la espalda
  • Evitación, para no dar explicaciones por la sensación de fracaso y falta de confianza, además del miedo de enfrentarse a posibles críticas
  • Retraimiento
  • Resignación
  • Sentimiento de alienación hacia la sociedad
  • Actitud cínica hacia el entorno

 

Consecuencias laborales

A nivel laboral conlleva una destrucción progresiva de la vida laboral de la víctima. El objetivo final de esta destrucción no es otra que la de dar una imagen negativa del trabajador/a y así contribuir a la no empleabilidad, que se vaya considerando incapaz de trabajar y mostrando expectativas negativas sobre su rendimiento y desempeño laboral.

Información adicional

Esta entrada de nuestro blog sobre el acoso psicológico en el trabajo es sólo informativa.

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